Historia y origen

Hasta el siglo XVIII, Ferrol era un pequeño pueblo de pescadores y salazoneros. En 1726 Felipe V lo designó sede del Departamento Naval del Norte y ordenó crear el Real Arsenal, y con Fernando VI se levantó un gran astillero. En pocas décadas la población pasó de unos 1.200 vecinos en el antiguo Ferrol Vello a decenas de miles.

Era una población mayoritariamente masculina, de militares y trabajadores de los astilleros llegados de toda España: del País Vasco, Cataluña, el Levante o Andalucía. En algún momento del siglo XIX el 84 % de los habitantes eran hombres y solo el 16 %, mujeres.

En aquel Ferrol tan diverso, la música y el canto se convirtieron en un lenguaje común. Los músicos de las bandas militares aportaron su oficio y compusieron las partituras de las primeras canciones ferrolanas. Los trabajadores del arsenal y de los astilleros tenían un salario estable y tiempo libre los domingos y en festivos como el día de San José, patrón de los carpinteros y de los astilleros, porque los barcos se hacían de madera.

A ello se sumaron los lazos comerciales con América, sobre todo con Cuba. Las novedades musicales, entre ellas los ritmos habaneros, llegaron a Ferrol antes que a otros lugares de España.

Origen del nombre y de la fecha. Hace muchos años eran muy comunes los nombres de Josefa y Pepa. «Pepita» es el diminutivo, y la ronda de la víspera de San José (19 de marzo) se convirtió en un homenaje a todas las Pepas y, por extensión, a todas las ferrolanas. Se eligió el 18 de marzo porque al día siguiente no se trabajaba y se podía hacer fiesta de noche.

Las primeras rondallas están ligadas al Entroido (carnaval): las Pepitas nacieron como una prolongación de aquellas fiestas, un mes después. Pero el Entroido ferrolano, en lugar de la burla y la crítica del carnaval tradicional, se dedicó a cantar y alabar a las mujeres, una adaptación que se atribuye al carácter militar de la ciudad.

Antigüedad

La fiesta tiene más de un siglo de historia documentada y sus raíces llegan a mediados del siglo XIX. Sus orígenes exactos no están documentados, pero se celebra de forma prácticamente ininterrumpida desde 1903, con las pausas que impusieron la Guerra Civil y la posguerra, la pandemia y algunos aplazamientos.

FechaHito
Mediados del siglo XIXLlegan a Ferrol las primeras habaneras, Dolores, dame café y Te quiero mucho
1886Primera rondalla con constancia documental: Los Caballeros de la Edad Media, en el barrio de Esteiro
1888–1899Agrupaciones efímeras, ligadas al Entroido (Rumba Zafrera, Los Negritos, El Céfiro, Los Trovadores...)
1903La fiesta se celebra ya de forma oficial y más o menos continuada, en la víspera de San José
1910–1930Los nombres de las rondallas pasan del Entroido al amor (Juventud y Amor, 1913; Arpegios de Amor, 1931)
1936–1950Guerra Civil y posguerra: corte de la tradición y prohibición velada
1944–1950Primeros intentos de recuperación: Añoranzas (1944) y otras agrupaciones
1959–1964Armonía, primera rondalla con continuidad; entidad estable desde 1964
Años setentaCrisis: la fiesta se convierte en un festival municipal alejado de la tradición
1983–1997Renacen Añoranzas (1983), Club de Campo (1986) y Bohemios (1989), y aparece Sonidos del Alba (1997)
2013Declaración como Fiesta de Interés Turístico de Galicia
2019Nace Só Elas, la primera rondalla formada solo por mujeres
2023–2024Nacen O Son do Mar y Nas Ondas do Mar

Las rondallas

Según la RAE, una rondalla es un conjunto musical de instrumentos de cuerda. En Ferrol el término significa algo más: es una agrupación vocal e instrumental, con voces, uniforme propio y un papel central en la Noche de las Pepitas. Fuera de esa noche, las rondallas actúan durante todo el año en Semana Santa, conciertos de Navidad, festivales, ferias y eventos benéficos.

Al principio la fiesta se organizaba con agrupaciones temporales, que se formaban para la ocasión y después desaparecían. La primera rondalla con continuidad fue Armonía (1959; entidad estable desde 1964), y desde los años ochenta se consolidaron las rondallas permanentes actuales.

Hoy existen en Ferrol siete rondallas, y cada año se suman agrupaciones de la comarca. En 2026 participan doce, de Ferrolterra, Eume y Ortegal.

RondallaProcedenciaOrigen
AñoranzasEsteiro (Ferrol)Fundada en 1944; retomada en 1983
Club de CampoFerrol1986, en el Círculo Mercantil e Industrial-Club de Campo
BohemiosFerrolFinales de 1988; debut el 18 de marzo de 1989
Sonidos del AlbaCaranza (Ferrol)Formada en 1996; primera Noche de las Pepitas en 1997
Só ElasFerrol2019; solo mujeres, con padrino
O Son do MarFerrolCreada a finales de 2022; presentación el 10 de marzo de 2023
Nas Ondas do MarFerrol2024, de reciente creación, formada mayoritariamente por excomponentes de otras rondallas
Lucero del AlbaNeda1965; recuperada en 1987
MugardesaMugardos1990; continuadora de Trovo del Alba (1959)
Trovadores de AresAres1950; resurge en 1980; en Ferrol desde 1996
CariñoCariñoAños noventa; mayoría de mujeres
CedeiraCedeira2016, con integrantes de la coral Virgen del Mar y otros; mayoría de voces femeninas

También hay rondallas de ferrolanos emigrados en Madrid, como Barlovento o Virgen de Chamorro. Entre Ferrol y su comarca se han formado, a lo largo de la historia, más de cien colectivos musicales.

Música. Los textos y melodías tienen rasgos del Romanticismo, con ritmos llegados de América. Predominan las danzas, los valses y las habaneras. Algunas rondallas amplían su repertorio con boleros, tangos, música gallega o canciones modernas.

Instrumentos. Son sobre todo de cuerda pulsada: guitarras, bandurrias, laúdes y mandolinas, a veces con flauta, clarinete o percusión. En el programa de 2026 se citan también violines, contrabajos y acordeones.

Indumentaria. Como las tunas, las rondallas lucen un traje propio: capa oscura (negra o azul marino) con el raso interior del color de la rondalla, camisa blanca de manga larga, lazo, corbata o similar, bufanda, y cintas y escarapelas coloridas sujetas a la capa. Cada rondalla tiene sus colores y su bandera.

Los pañuelos. Cada rondalla reparte entre el público un «pañuelo», un folleto con las letras de las canciones de la noche, para que todos puedan cantar con ella.

Fechas y lugares

La Noche de las Pepitas se celebra cada año el 18 de marzo, víspera de San José, y es el broche final de una semana de actos. Como San José ya no es festivo en Ferrol, la fecha se ha ajustado en ocasiones, por ejemplo por la Semana Santa (2008) o para celebrarla en fin de semana. En casos excepcionales se aplazó: a diciembre en 1919, a mayo en 1972 (por la muerte de dos trabajadores de los astilleros Bazán) y a septiembre en 2020 (por la pandemia). En 2026 se celebra el miércoles 18 de marzo, siendo el 19 de marzo festividad autonómica.

Los actos se desarrollan a pie por el centro de Ferrol, en la zona protegida como Bien de Interés Cultural (barrios de la Magdalena y Ferrol Vello). Los tres escenarios principales son:

  • Teatro Jofre (Praza de Galicia, s/n, barrio de la Magdalena), sede del acto institucional y punto de salida del desfile.
  • Calles del centro (barrio de la Magdalena): recorrido del desfile hasta la plaza de Armas.
  • Plaza de Armas (Praza de Armas, s/n), sede del festival de rondallas en una carpa. En otras ediciones el concierto se ha celebrado en la plaza de Amboage.

Después del festival, cada rondalla sigue su propio recorrido por los locales de hostelería del centro. Consulta cómo llegar a cada lugar de los actos.

Descripción de los actos

A continuación se describen los actos del programa de 2026 (miércoles, 18 de marzo).

Semana de las Pepitas

La noche grande se prepara durante una semana de actos previos. Cada rondalla presenta públicamente a su madrina o padrino en su local y ensaya su cancionero en casas de cultura y centros vecinales. El alcalde y la corporación reciben a madrinas y padrinos en el Teatro Jofre. Los comercios engalanan sus escaparates y participan en un concurso, las pastelerías preparan el «bico» de Pepita y el cartel de la fiesta suele ser fruto de un concurso entre el alumnado de diseño del CIFP Leixa de Ferrol.

Acto institucional (16:45 h, Teatro Jofre)

Abre la jornada con un acto solemne en el que se reivindica el papel cultural de las rondallas. Se presenta a las rondallas con sus madrinas y padrinos, se entregan las insignias de «rondallista de honor» y se conmemora la hermandad de Ferrol con el Concello de Mondoñedo (2004), unida por la diócesis común y por las fiestas de San Juan y de las Pepitas. En 2026 hubo además homenajes históricos a las rondallas Añoranzas, Bohemios y Nas Ondas do Mar. El teatro, inaugurado en 1892 y reabierto en 2005 tras una larga rehabilitación, es uno de los edificios emblemáticos de la ciudad. El acceso es gratuito, con invitación, debido al aforo limitado (522 personas).

Desfile de las rondallas (18:00 h)

Las agrupaciones salen del Teatro Jofre y recorren las calles Concepción Arenal, Magdalena, Carme, Real, Amboage, Méndez Núñez y Dolores hasta llegar a la plaza de Armas. Es el momento en que la fiesta toma la calle y la ciudad se llena de música.

Festival de rondallas (19:00 h, plaza de Armas)

Es el acto central, en una carpa instalada en la plaza. Cada rondalla interpreta tres piezas: un pasacalles, un vals y una danza. Pueden ser obras inéditas, compuestas para la ocasión, o piezas recuperadas del antiguo Cancioneiro das Pepitas. Las letras se reparten impresas entre el público, en los «pañuelos», para que todos canten con ellas.

Actuaciones por la ciudad

Concluido el festival, la noche adquiere su carácter más tradicional y popular. Cada rondalla sigue su propio recorrido por el centro, entra en los locales de hostelería y canta bajo ventanas y balcones a las pepitas y pepitos que se asoman, con sus colores, su madrina y su pañuelo. Según la tradición, la noche acaba para cada rondalla cuando la madrina decide irse a casa: la acompañan hasta el portal y le cantan una última canción.

Madrinas y padrinos

Cada rondalla elige y presenta a su madrina, que la acompaña en representación de todas las mujeres ferrolanas, las «Pepitas», durante todo el año. Hasta los años sesenta no hay constancia de que las rondallas eligieran madrinas de forma habitual (salvo Juventud Ferrolana de La Habana, en 1908). Desde 2019, Só Elas, formada solo por mujeres, elige a un padrino. También la rondalla O Son do Mar elige madrina o padrino en años alternos. El Concello rinde cada año homenaje a personas y agrupaciones vinculadas a la fiesta.

Valor cultural

La Noche de las Pepitas es una fiesta popular singular: no existe otra semejante en el mundo. Fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia en 2013, y el Concello trabaja para lograr la declaración de Interés Turístico Nacional.

  • Memoria histórica de Ferrol. Es un símbolo vivo del pasado naval e industrial de la ciudad y de las generaciones que trabajaron en sus astilleros: una sociedad llegada de toda España que encontró en la música un punto de encuentro.
  • Canción ferrolana. Es un patrimonio inmaterial propio, con melodías del Romanticismo y ritmos de América. Poetas y compositores han escrito para las Pepitas, y rondallas como Club de Campo han incorporado obras en gallego, entre ellas la que se considera la primera habanera en gallego.
  • Una rondalla distinta. Rompe el concepto tradicional de rondalla como grupo de cuerda, al sumar cantores, uniforme y colores propios de cada agrupación.
  • Tradición viva. Se renueva con nuevas canciones y rondallas, y se adapta a la sociedad: las mujeres han ido ganando presencia como instrumentistas y cantoras, y en 2019 nació Só Elas, formada solo por mujeres y con padrino.
  • Participación ciudadana. Es una celebración abierta al público, con la única limitación del aforo del Teatro Jofre en el acto institucional. Hostelería y comercios participan con los escaparates y el bico, y el vecindario canta con las rondallas.
  • Hermanamientos. La hermandad con Mondoñedo (2004) y el vínculo musical con Vila do Conde (Portugal), que data de 1973.
  • El «bico» das Pepitas. Dulce en forma de corazón, con bizcocho de naranja y cobertura de chocolate negro, introducido a iniciativa de la Escuela de Hostelería de Pontedeume y ya símbolo de la fiesta.
  • Un entorno protegido. Los actos se hacen a pie por la Magdalena y Ferrol Vello, zona declarada Bien de Interés Cultural, y ponen en valor ese patrimonio.